22-09-2021 06:12 PM Tiempo de Jerusalén

Sayyed Nasralá: Los pueblos árabes e islámicos deben apoyar la intifada

Sayyed Nasralá: Los pueblos árabes e islámicos deben apoyar la intifada

El secretario general de Hezbolá desenmascaró un plan que busca transformar al pueblo palestino en un enemigo de la nación.

El secretario general de Hezbolá afirmó durante un discurso retransmitido este viernes por Al Manar que Israel habría sido erradicado ya si todos los kamikazes que han atacado Iraq, Afganistán, Pakistán, Siria y otros países hubiera sido enviados a Palestina.

Durante una ceremonia de apoyo a Palestina organizada en Beirut por la Unión Internacional de Ulemas de la Resistencia, Sayyed Hassan Nasralá desenmascaró un plan que busca transformar al pueblo palestino en un enemigo de la nación.

Él afirmó: "Es esencial modificar la naturaleza de la batalla en Palestina. No se trata de un conflicto palestino-israelí. Por el contrario, el pueblo palestino, en tanto que representante de esta Umma, lucha desde hace décadas en los frentes avanzados para defender sus tierras, sus recursos, sus bienes, sus lugares santos y el futuro de esta nación frente a esta entidad que representa a las fuerzas colonialistas".

He aquí los principales puntos de su discurso:

En primer lugar, quiero agradecer a los ulemas de la Resistencia por organizar esta conferencia de apoyo a la intifada en Palestina, en especial durante este período crucial.

Según nuestra propia experiencia en el trabajo de la resistencia, vemos que los resistentes sobre el terreno tienen necesidad de todas las formas de apoyo mediático y de otro tipo para afirmarse cada vez más.

Ataques que sorprenden al mundo

Lo que pasa hoy en Palestina refleja un espíritu de yihad muy avanzado. Asistimos a ataques cotidianos contra los ocupantes que demuestran una fe y una voluntad que sorprenden al mundo. La mayoría de estas acciones terminan en el martirio de los que las llevan a cabo.

Esta intifada ha sembrado el terror en el seno de la entidad sionista y ha afectado a su economía. Mientras tanto, nada ha cambiado en lo que respecta a los palestinos, que se ven sometidos cotidianamente a amenazas, detenciones, asesinatos etc.

Hay que señalar también la simplicidad de las armas utilizadas en esta intifada: el cuchillo y el automóvil. No se requiere apoyo logístico y financiero. Estas armas no pueden ser confiscadas ni prohibidas. La voluntad lleva a la creatividad.

La nueva intifada ha sorprendido a los sionistas y a sus servicios de inteligencia.

Determinación, no desesperación

Lo que pasa en Palestina no es fruto de la desesperación de los jóvenes muyahidines, como Israel y algunos medios árabes buscan propagar. Los desesperados expresan su desmoralización por medio de drogas y otros medios.

Por contra, la nueva generción en Palestina está dotada de una conciencia profunda y está determinada a proseguir su opción de la Resistencia.

Es sabido que Israel no es un producto puramente sionista. Una voluntad internacional implantó esta entidad en nuestra región y ella disfruta hasta nuestros días de un apoyo internacional.

Cambiar la naturaleza de la batalla en Palestina

Es esencial modificar la naturaleza de la batalla en Palestina. No se trata de un conflicto palestino-israelí. Por el contrario, el pueblo palestino, en tanto que representante de esta Umma, lucha desde hace décadas en los frentes avanzados para defender sus tierras, sus recursos, sus bienes, sus lugares santos y el futuro de esta nación frente a esta entidad que representa a las fuerzas colonialistas.

Esta entidad ha reclamado recientemente a EEUU 5.000 millones de dólares en ayudas a cambio del acuerdo nuclear con Irán.

Varios esfuerzos han sido realizados por el enemigo israelí, por ciertos centros de estudios e incluso por ciertas partes árabes e islámicas para deformar esta realidad. Al mismo tiempo, se realizan esfuerzos para acallar las voces disonantes, como pasa en la actualidad con el canal panárabe Al Mayadin.

Si hubieran sido enviados a Palestina todos los kamikazes que han matado a personas inocentes en Iraq, Afganistán, Pakistán, Siria, Nigeria y otros países, Israel habría sido erradicado.

Ellos (los grupos anti-Resistencia) gastan enormes sumas de dinero, transfieren grandes cantidades de armas y emiten fatuas erróneas para movilizar a jóvenes por los que debemos llorar y derramar lágrimas de sangre, ya que ellos han perdido en esta vida y en la del Más Allá.

¿Qué es lo que hizo el mundo árabe durante la invasión israelí del Líbano en 1982, las agresiones contra el Líbano en 1996 y en 2006 y la guerra contra Gaza en 2008? Las manifestaciones de simpatía no superaban los 100.000 participantes.

Estas guerras tuvieron lugar antes del desencadenamiento de los conflictos en nuestra región, que han amplificado las pérdidas que afectan a la causa palestina.

Algunos están incluso convencidos de que Israel ya no representa un peligro para los pueblos de la región y no sienten un deber nacional o religioso hacia Palestina.

Animosidad creada contra el pueblo palestino

Peor aún, existe una animosidad creada hacia el pueblo palestino en lugar de hacia Israel. El objetivo es transformar al pueblo palestino en un enemigo o rival. Una mayoría de pueblos de la nación se sienten indiferentes hacia las destrucciones y carnicerías israelíes contra los palestinos.

Hace frente, pues, trabajar duramente para hacer frente a estas ideas erróneas y a los intentos de división confesional.

Mobilizar de nuevo a la Umma

La Unión de Ulemas así como los centros de estudios están invitados a discutir estos puntos y hallar soluciones convenientes a fin de movilizar a la Umma. Ciertamente, es imposible movilizar a toda la Umma, pero podemos sensibilizar a la mitad o a un tercio... Hace falta actuar para limitar los daños.

Frente a los grandes sacrificios de los jóvenes palestinos, es necesario apoyar esta intifada, que es capaz de obligar al gobierno israelí a mantenerse alejado de la Mezquita de Al Aqsa. Esta responsabilidad incumbe a la nación.

Tenemos plena confianza en Dios y en Su victoria. Hace falta actuar para estar entre los artífices de esta victoria.