08-12-2016 12:06 AM Tiempo de Jerusalén

Expertos franceses culpan a políticas del país en Libia y Siria del terrorismo

Expertos franceses culpan a políticas del país en Libia y Siria del terrorismo

Miembros de la oposición política y analistas franceses están empezando a expresar su rechazo a las políticas llevadas a cabo por Francia en Siria.

Miembros de la oposición política y analistas franceses están empezando a expresar su rechazo a las políticas llevadas a cabo por Francia en Siria. El antiguo primer ministro François Fillon es uno de ellos. Él no ha podido ocultar su indignación en un plató de televisión por la política llevada a cabo por Francia en los pasados años en el mundo árabe.

Otros dos antiguos responsables de los servicios de espionaje y contraespionaje franceses han declarado que Francia se ha equivocado profundamente al inmiscuirse en la política exterior de estados extranjeros. Yves Bonnet y Alain Chouert lamentan, en efecto, que su país haya provocado un caos al intervenir en Libia y Siria contra los regímenes de esos países.

Fillon comparte esta opinión pero evita expresarla abiertamente porque él formó parte del Ejecutivo cuando Francia decidió intervenir en Libia para derrocar a Muammar Gadafi tomando como aliados a los rebeldes extremistas, incluyendo algunos vinculados a Al Qaida. Él cree ahora, sin embargo, que Occidente debe aliarse con Rusia y asociarse con Bashar al Assad en la lucha contra el EI.

El antiguo primer ministro, que se ha desmarcado del ex presidente Nicolas Sarkozy, reconoce también el error cometido por París al apoyar a los “rebeldes armados” en Siria y Libia, una política que ha acabado por volverse contra la propia Francia.

Él criticó también el hecho de que frente a los ataques aéreos llevados contra el EI hace unos días, el gobierno francés no hubiera tomado fuertes medidas de prevención frente a ataques terroristas. Él ha pedido también medidas drásticas contra los radicales en suelo francés.

Él estima necesaria la expulsión de falsos imames extranjeros que predican la violencia y llamó a la apertura de centros de internamiento para alejar a personas susceptibles de constituir una amenaza para la seguridad. Esto hace temer, sin embargo, que las libertades y la democracia se conviertan en víctimas de las acciones antiterroristas en el país.