18-02-2020 12:34 PM Tiempo de Jerusalén

Centro saudí en Madrid vinculado de nuevo a la financiación del EI

Centro saudí en Madrid vinculado de nuevo a la financiación del EI

Un informe policial revela que en dicho centro se recaudaba la cantidad de 10 euros entre sus visitantes y parte de esta recaudación iba dirigida a “captar gente para el EI.

El Centro Cultural Islámico saudí de Madrid, llamado Mezquita de “la M-30” por su proximidad a la autovía de ese nombre y que es propiedad de la Liga del Mundo Islámico, con sede en Meca (Arabia Saudí) y mantiene vínculos con la Embajada de Arabia Saudí en España, está de nuevo en el candelero debido a sus supuestos vínculos, directos o indirectos, con el grupo terrorista EI.

Según un artículo publicado el 1 de diciembre por el sitio eloccidental.es, un informe policial revela que en dicho centro se recaudaba la cantidad de 10 euros entre sus visitantes y parte de esta recaudación iba dirigida a “captar gente para el EI y financiar su viaje a Siria”. Según la publicación, la policía captó varias conversaciones telefónicas como la siguiente: “Samira, la mujer de Mohamed Bouyahlef, comenta que su marido César Raúl está recaudando dinero en la Mezquita de la M-30 para viajar a Siria”.

Uno de los detenidos de la célula del EI en España por las fuerzas de seguridad del estado en 2014 fue Lahcen Ikassriem. Según el informe policial “el mismo día de su detención, Ikassriem le dice a su mujer, Fatiha, que “avise a los de la M-30″, en clara alusión al resto de integrantes de esta organización terrorista”, lo que sugiere que en dicho centro los terroristas procedían no sólo a tareas de captación y financiación para el EI sino que la misma era un centro de operaciones del grupo terrorista en Madrid, indica el occidental.es.

Las revelaciones de El País

En diciembre de 2014, un artículo publicado en el diario El País señaló ya que en el recinto de Centro Cultural Islámico de Madrid se realizaba presuntamente el reclutamiento de terroristas en España para su posterior envío a Siria e Iraq.

Según El País, la red de captación estaba encabezada por el ya citado Ikassrien, que estableció su principal base de captación en el centro saudí. La cafetería de este último se convirtió en base de reclutamiento y adoctrinamiento de combatientes con destino a Iraq y Siria, según se desprende del auto del juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, que el pasado 10 de diciembre procesó a 15 miembros de la banda, que fue desarticulada en junio de 2014.

Ikassrien, antiguo miembro de la célula de Abu Dahdah, el líder de Al Qaida en España. pasó cuatro años en el centro de detención estadounidense de Guantánamo tras ser capturado en 2001 en Afganistán y fue absuelto tras su juicio en España en 2006.

Familiares de miembros de la red confirmaron a los investigadores el proceso de radicalización sufrido por aquellos tras contactar con los círculos salafistas de la mezquita madrileña.

Un caso mencionado en el periódico es el de Hicham Chentouf, que se enroló en el grupo terrorista Estado Islámico en Siria en el otoño de 2013. Este joven empezó a acudir a la Mezquita saudí de Madrid en 2010. Tras un año de contacto con la red de Ikassrien, Hicham abrazó las tesis extremistas salafistas del grupo. En junio de 2014 colgó en su perfil de Facebook un permiso del emir militar del EI en Homs (Siria) para ausentarse una semana del combate. Meses antes, en febrero, publicó una foto suya en la red social con un fusil AK-47.

Un caso parecido es el de Ismail Afalah, quien en mayo pasado, tras un año de asistencia a la mezquita de la M-30 con el líder operativo de la banda, Omar El Harchi -cabecilla operativo, volcado en las labores financieras y de captación, primero en la mezquita de la M-30 y desde 2013 en Tetuán (Marruecos)- pidió el finiquito en la empresa donde trabajaba y se integró en las filas del EI en Siria. Sus padres creían que su hijo estaba de vacaciones.