28-10-2020 02:31 AM Tiempo de Jerusalén

Erdogan y los militares

Erdogan y los militares

Según la Revista Foreign Affairs, un sitio especializado en temas políticos y económicos, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, camina hacia el autoritarismo.

Según la Revista Foreign Affairs, un sitio especializado en temas políticos y económicos, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, camina hacia el autoritarismo. Muchos creyeron que Erdogan podría finalmente resolver el conflicto con los kurdos. Sin embargo, estas esperanzas resultaron defraudadas y el presidente turco ha iniciado una guerra sin cuartel contra los rebeldes turcos y construido una alianza con los generales.

Para Erdogan su campaña contra los kurdos servía para matar varios pájaros de un tiro, según la publicación. Por un lado, debilitaba a la minoría kurda del país, que se ha convertido en un obstáculo a sus ambiciones de lograr un poder absoluto y, por otro lado, reforzaba su relación con el Ejército en un momento en el que la oposición interior y exterior a su figura está creciendo.

Sin embargo, el creciente papel del Ejército es un riesgo, al mismo tiempo para Erdogan. A lo largo de la historia turca, el Ejército ha disfrutado de un gran poder en los temas políticos del país y ha llevado a cabo cuatro golpes de estado que han obligado a políticos a dimitir.

Desde la llegada al poder de Erdogan en 2002, el Partido de la Justicia y el Desarrollo ha buscado reducir la influencia política de los generales, decenas de los cuales fueron cesados o acusados de conspirar contra el gobierno en el marco del llamado caso Ergenekon. Utilizando como excusa las condiciones para la adhesión a la UE, Ankara inició procedimientos para someter más al Ejército a la autoridad civil.

Las relaciones mejoraron con el nombramiento de Nasudait Ozil, un hombre leal a Erdogan, como presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor. Cuando el escándalo de corrupción en el gobierno de Erdogan estalló en diciembre de 2013, el Ejército se alió con el gobierno del AKP en su guerra contra el movimiento de Fethullah Güllen, enraizado en diversas esferas del poder, incluyendo el Ejército y el Poder Judicial. Como símbolo del acercamiento, Hulusi Acar, actual presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor fue testigo en la boda de la hija de Erdogan.

El Ejército mantiene, pese a todo, una autonomía en temas como la aprobación del presupuesto y el jefe de la Junta de Jefes de Estado Mayor no está bajo la autoridad del ministro de Defensa.

Aunque no se cree que el Ejército pueda llevar a cabo un golpe de estado en un contexto como el actual, existen otras vías por las que el Ejército podría intervenir en el caso de un deterioro en el país por la agudización del conflicto con los kurdos, el deterioro económico y político o la agudización de los conflictos con los vecinos.

La política exterior agresiva de Erdogan contra sus vecinos y el distanciamiento con respecto a sus socios occidentales han provocado resentimiento en las filas militares. Por su parte, la decisión de Erdogan de separar la Gendarmería del Mando General de las Fuerzas Armadas e integrarla en el Ministerio del Interior es una medida dirigida a debilitar la influencia de los militares dentro del país. Todo ello muestra que no es posible descartar una intervención, aún limitada, del Ejército con el fin de provocar un cambio en el actual rumbo político del país.