18-11-2017 06:36 AM Tiempo de Jerusalén

El tirador de Orlando trabajó para la empresa de seguridad israelí G4S

El tirador de Orlando trabajó para la empresa de seguridad israelí G4S

Un norteamericano sospechoso de vínculos con los takfiris y que había sido ya objeto de interrogatorios por el FBI perpetró el domingo el peor ataque con armas de fuego de la historia de EEUU...

Un norteamericano sospechoso de vínculos con los takfiris y que había sido ya objeto de interrogatorios por el FBI perpetró el domingo el peor ataque con armas de fuego de la historia de EEUU, con al menos 50 muertos en un club de noche gay de Orlando (Florida).

El atacante de Orlando, que fue muerto por la policía, fue identificado por el FBI con el nombre de Omar Sediqque Mateen, un norteamericano de origen afgano de 29 años.

El corresponsal de la cadena panárabe Al Mayadin afirmó que el tirador de Orlando trabajó en una empresa de seguridad israelo-británica, G4S, encargada de la seguridad en los aeropuertos de Europa y EEUU. Esta sociedad ha sido acusada de torturas a detenidos palestinos en las prisiones israelíes.

La campaña internacional de boicot contra Israel BDS ha logrado el que varias instituciones europeas -incluyendo la Universidad de Oslo, 25 escuelas británicas y el Parlamento Europeo- dejen de emplear los servicios de la sociedad G4S.

Vínculos con el EI

Por su parte, el FBI dijo que el Omar Mateen había jurado fidelidad al grupo takfiri wahabí EI en un llamamiento a los servicios de emergencia 911 unos instantes antes del atentado.

El FBI reveló que había interrogado a Omar Seddique Mateen en estos últimos años por sus presuntas “simpatías” takfiris, pero que sus investigaciones no prosiguieron.

El sospechoso, que habría actuado solo, vivía, según los medios, a 200 kms al sureste de Orlando, incluyendo en la ciudad de Port Saint Lucie.

Por su parte, el EI reivindicó el ataque, que habría sido realizado por uno de los suyos.

El ataque con disparos, que estuvo acompañado por una toma de rehenes durante algunas horas, causó al menos 50 muertos y 53 heridos. La matanza se saldó con la muerte del tirador, abatido por policías de élite del SWAT.