22-02-2020 07:14 AM Tiempo de Jerusalén

Despliegue del THAAD en Corea del Sur irrita a China y Rusia

Despliegue del THAAD en Corea del Sur irrita a China y Rusia

Despliegue del THAAD en Corea del Sur, un sistema antimisiles, a finales de 2017 en Corea del Sur, ha sido objeto de una condena de los países de la región, principalmente Rusia y China.

La decisión de Corea del Sur y EEUU de desplegar la Defensa Terminal de Área a Gran Altura (THAAD), un sistema antimisiles, a finales de 2017 en Corea del Sur, anunciada el pasado viernes, ha sido objeto de una condena de los países de la región, principalmente Rusia y China, que han mostrado su fuerte oposición a la colocación de este sistema en el territorio surcoreano.

Aunque los expertos cuestionan la eficacia de tal sistema, tanto la República Popular Democrática de Corea (RPDC) como China y Rusia juzgan que aquel socava el equilibrio de seguridad en el Extremo Oriente y provocará contramedidas y fuertes tensiones en la región.

Lejos de seer una medida defensiva, el THAAD forma parte de un plan más agresivo acordado el pasado año entre Washington y Seúl y conocido como OPLAN 2015. Los detalles de este último han estado ocultos incluso para la Asamblea Nacional de Corea del Sur, provocando las protestas de los parlamentarios del Comité de Defensa del Parlamento.

Un informe de la Brookings Institution dado a conocer el pasado 25 de enero dejó claro que la nueva estrategia incluye  “ataques preventivos contra objetivos estratégicos en Corea del Norte e intentos de eliminar a los líderes norcoreanos. Se trata de un plan orientado al ataque y hace que una escalada sea más probable que bajo la vigencia de su predecesor, el OPLAN 5027”.

Estos planes de guerra no se limitan a Corea del Norte. El jefe de Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de EEUU, Joseph Dunford, declaró en diciembre que cualquier conflicto con Corea del Norte acabaría convirtiéndose en “transregional”, en otras palabras acabaría implicando a otras potencias, particularmente China, en cada terreno, incluyendo el espacio y el ciberespacio.

Lo mismo sucede con el sistema antimisiles Aegis que va a ser desplegado en Europa Oriental, y concretamente en Rumanía y Polonia. El pasado 12 de Mayo una base que alberga elementos del escudo antimisil fue declarada operativa en Rumanía y la construcción de otra similar ha comenzado en Polonia. EEUU ha buscado un adversario regional con el fin de justificar el despliegue del sistema y ocultar el hecho de que él va dirigido claramente contra Rusia. En el caso de Europa Oriental el pretexto utilizado son los misiles iraníes, mientras que en el caso de Corea del Sur lo son los misiles norcoreanos. Sin embargo, Pekín y Moscú están convencidos de que el objetivo real son sus propios misiles, es decir, que EEUU busca romper el equilibrio nuclear estratégico amenazando a los misiles nucleares estratégicos de ambos países.

Este hecho queda probado por el hecho de que el THAAD puede localizar misiles mucho más allá del territorio norcoreano. Su radar puede localizar misiles hasta una distancia de 2.000 kms, muy dentro del territorio chino y ruso. Cada batería del THAAD lleva seis lanzaderas móviles, 48 misiles interceptores, un radar y un sistema de control de disparo.

El Ministerio de Exteriores de China dijo en una declaración publicada el viernes que el lado chino “está profundamente consternado y se opone al despliegue del THAAD en Corea del Sur”. Pekín considera que tal despliegue no servirá para lograr la desnuclearización de la península y el mantenimiento de la paz y estabilidad.

Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha señalado que su país utilizará todo medio que sea necesario para impedir que el equilibrio nuclear se vea alterado. Asimismo, el vicepresidente del Comité del Consejo sobre Defensa y Seguridad de la Federación Rusa, Eugueni Serebrenikov, ha anunciado que, en respuesta a la instalación del THAAD en Corea del Sur, Rusia podría desplegar más unidades de misiles balísticos en el Este del país.

Oposición surcoreana

La oposición surcoreana ha señalado también que el despliegue del THAAD incrementará las tensiones regionales en lugar de resolver el tema nuclear de la Península. El opositor Partido de la Justicia señala que este despliegue causa una peligrosa crisis de seguridad en la región porque hace frente a una fuerte oposición de China y Rusia.

El Partido Popular, que actúa como bisagra entre el gobernante Partido Saenuri y la principal fuerza de la oposición, el Partido Minju, expresó también su oposición al despliegue del THAAD y ha advertido que el gobierno surcoreano debe tener en cuenta la oposición de China, ya que un empeoramiento de relaciones con este país tendría efectos económicos nocivos para la economía de Corea del Sur.

Cabe señalar que numerosas compañías surcoreanas dependen de las ventas a China. Tras el anuncio del despliegue del THAAD las acciones de estas compañías sufrieron fuertes caídas. Así, las acciones de LG Household & Health Care perdieron un 4,5% de su valor. El fabricante de Cosméticos Amore Pacific perdió un 4,7% y otras compañías siguieron esta tendencia.

La población surcoreana que vive en las zonas donde estará desplegado el sistema ha expresado también su oposición al mismo no sólo por temor a ataques preventivos contra los elementos del THAAD, sino porque éste emite ondas cortas superfuertes que pueden dañar la salud humana y los aparatos electrónicos.

Los expertos dudan de que el sistema pueda destruir misiles norcoreanos de última generación. El 23 de Junio, Corea del Norte probó un misil de alcance intermedio Hwaseong-10, llamado Musudan en Corea del Sur y que posee un alcance hasta la base norteamericana de Guam y Alaska. El misil, que puede llevar una ojiva nuclear, fue lanzado desde una lanzadera móvil, haciéndolo así más difícil de detectar. Según expertos chinos, citados por la revista Global Times, Corea del Norte reaccionará al despliegue fortaleciendo su disuasión nuclear, un escenario que es más peligroso, según la revista, para EEUU y Corea del Sur.

Además, no hay duda de que Corea del Norte obtendrá un beneficio político ya que China y Rusia adoptarán una postura de mayor hostilidad hacia las maniobras políticas de Washington y Seúl, lo cual hará que Corea del Norte recupere un valor estratégico para ambos países, mientras que la confianza china y rusa hacia Corea del Sur resultará gravemente dañada. Por encima de todo, el despliegue del sistema provocará una carrera armamentística en el Extremo Oriente y una grave escalada en las tensiones regionales en un momento en el que arrecia la disputa entre China y EEUU en el Mar de la China Meridional.