18-10-2019 06:06 PM Tiempo de Jerusalén

La cruzada anti-rusa de John McCain

La cruzada anti-rusa de John McCain

Un grupo de siete senadores encabezado por John McCain, ex candidato presidencial estadounidense en 2008, visitó Ucrania el jueves, según el Washington Post.

Un grupo de siete senadores encabezado por John McCain, ex candidato presidencial estadounidense en 2008, visitó Ucrania el jueves, según el Washington Post. McCain ha sido en los últimos días uno de los principales abogados de la injerencia estadounidense en la crisis de Ucrania y de los promotores de un proyecto de sanciones en contra de Rusia, que él ha patrocinado en el Senado de EEUU.

McCain ha sido en los últimos tiempos un duro crítico de Rusia y su presidente, Vladimir Putin. Tras la decisión de Rusia de conceder asilo a Edward  Snowden, el antiguo oficial de inteligencia que destapó el escándalo de espionaje de la NSA, McCain hizo un llamamiento para que EEUU “reconsidere nuestra relación con la Rusia de Putin”. Él añadió que al conceder asilo a Snowden, Putin había “puesto el dedo en el ojo de Obama”.

McCain también hizo un llamamiento en favor de expandir el Acta Magnitsky de 2012, que busca castigar a los rusos supuestamente implicados en “abusos contra los derechos humanos”. Él pidió asimismo a la OTAN que permita a Georgia y Ucrania entrar en la organización y abogó por la instalación del sistema de defensa antimisiles estadounidense en Europa del Este, que está dirigido contra los misiles rusos.

McCain expresó su frustración el pasado mes de septiembre acusando a Putin de liderar un gobierno corrupto y represivo en un artículo de opinión publicado en Pravda, que pretendía ser una respuesta a otro artículo del presidente ruso en el New York Times, en el que Putin criticó las políticas agresivas de EEUU hacia Siria. Este último fue rechazado por McCain, que lo calificó de “orwelliano”. En su grosero artículo titulado “Rusia merece algo mejor que Putin”, McCain mostró su odio hacia Rusia y atacó al presidente ruso por “reprimir a la disidencia” y apoyar al presidente sirio, Bashar al Assad.

Poco antes del golpe de estado pro-occidental, McCain visitó Ucrania para apoyar a los manifestantes antigubernamentales allí y dijo, en un discurso pronunciado en la principal plaza de Kiev, que Washington debería “tomar acciones concretas” contra Ucrania si su gobierno, dirigido entonces por Viktor Yanukovich, continuaba “reprimiendo a los disidentes”. No es, pues, sorprendente que él olvidara mencionar las agresiones, incluyendo las perpetradas por francotiradores, de manifestantes violentos, algunos de los cuales están vinculados a organizaciones extremistas.

En una abierta injerencia en los asuntos internos ucranianos, McCain dijo a NBC News que las sanciones contra Ucrania “merecerían una seria consideración” por parte del Congreso de EEUU si ese país entraba en una unión aduanera y comercial con Rusia en lugar de firmar un tratado con la Unión Europea.

Al mismo tiempo, McCain culpó a Rusia por los disturbios que tenían lugar en Ucrania. “En los meses recientes, el presidente Putin se ha saltado todos los límites para coaccionar, intimidar y amenazar a Ucrania con el fin de que se aleje de Europa”, dijo McCain en unas declaraciones al Consejo Atlántico de Washington. “Este tipo de comportamiento equivale a un intento ruso de lograr un dominio casi imperial sobre sus vecinos mediante un nuevo enfoque asertivo, que ha crecido debido al vacío dejado por la ausencia de liderazgo de la administración (estadounidense) en otras partes del mundo, especialmente en Siria”.

La presencia de McCain puso de manifiesto el apoyo estadounidense a las protestas en Ucrania. Los medios occidentales intentaron presentar las manifestaciones en ese país como una “lucha por la democracia”, pese a la participación en ellas de grupos neonazis, que desempeñaron también un papel primordial en el golpe de estado que derrocó a Yanukovich. En realidad, el derrocamiento de Yanukovich formó parte de un conflicto geoestratégico. Las potencias occidentales esperan que la incorporación de Ucrania a la UE aísle a Rusia en Europa del Este e intentan reducir la influencia rusa en esta región sometiendo a Ucrania a la dominación occidental. Sin embargo, ellas no contaban con la reacción de Crimea y de la población pro-rusa al golpe.

En realidad, la irritación de McCain y otros halcones es fruto de los esfuerzos de Rusia por crear un equilibrio multipolar en el escenario internacional y su negativa a inclinarse ante las exigencias de EEUU. El poder de veto de Rusia ha bloqueado muchos intentos norteamericanos de aprobar resoluciones para castigar a los países independientes, que no están dispuestos a someterse al imperialismo estadounidense. Rusia y China han vetado varias resoluciones, promovidas por EEUU para la aprobación de nuevas sanciones contra Irán. En septiembre de 2013, ambos países impidieron a Washington utilizar el Consejo de Seguridad para obtener una “luz verde” para atacar Siria.