25-09-2017 07:53 PM Tiempo de Jerusalén

Hezbolá y Siria mano a mano en una próxima guerra israelí

Hezbolá y Siria mano a mano en una próxima guerra israelí

Es ahora un vínculo de sangre el que existe entre el presidente sirio, Bashar al Assad, y el Hezbolá libanés.

Es ahora un vínculo de sangre el que existe entre el presidente sirio, Bashar al Assad, y el Hezbolá libanés, constata de forma amarga un alto responsable israelí en un informe de evaluación de la situación en el frente norte de la entidad sionista pronunciado ante altos oficiales y medios de prensa israelíes.

En efecto, Israel deberá ocuparse a partir de ahora de dos frentes. Tras haber creído que había neutralizado a su frente norte, la frontera libanesa, tras la guerra de 2006, la entidad sionista debe hacer frente ahora a otro nuevo frente en la frontera siria, un fenómeno inédito desde 1973.

“La relación entre los dos aliados, que estaba en el pasado construida sobre la base de intereses comunes se ha convertido en un vínculo de un nuevo tipo, que ha llevado a que ambas partes compartan un solo y único destino”, dijo el oficil israelí, cuyas declaraciones fueron recogidas en The Times of Israel. Él añade que “si Tel Aviv decide en el futuro desencadenar una guerra contra Hezbolá, Assad no dudará en intervenir”.

De este modo, la crisis siria ha servido para diluir los esfuerzos llevados a cabo por los israelíes y sus aliados occidentales desde 1973 para dilocar el frente árabe e impedir cualquier alianza antiisraelí.

A pesar de las afinidades entre Hezbolá, Siria e Irán durante estas tres últimas décadas, esta alianza tripartita nunca tomó la forma de una coalición militar.

Tras la derrota de Israel en 2006, varias discusiones tuvieron lugar en el seno de la clase política y militar israelí sobre las formas de debilitar el eje de la resistencia. Un ataque militar contra Irán fue una opción barajada, pero fue considerado demasiado arriesgado por las consecuencias imprevisibles que tendría.

Ésta es una razón por la cual las sospechas sobre una implicación israelí en el desencadenamiento de la insurrección en Siria son más que plausibles. Cabe recordar los encuentros que ciertos dirigentes de la oposición armada siria han mantenido con dirigentes pro-sionistas en las capitales occidentales. Desde los primeros meses, los responsables del Consejo Nacional Sirio fustigó a Irán y Hezbolá como medio de acreditarse ante los dirigentes occidentales, a los que prometieron sacar a Siria del eje de resistencia.

Vínculos de sangre

Sin embargo, la magia se volvió contra el mago y ha pasado justo lo contrario. Cuanto más se alarga la crisis siria más fuertes se vuelven los lazos entre los miembros del eje de la resistencia. La intervención de Hezbolá en Siria ha hecho fracasar estos planes, cosa que los israelíes saben bien.

“Los vínculos de Hezbolá en Siria han creado lo que puede considerarse como un vínculo de sangre entre Assad y Hezbolá. Y el presidente sirio está dispuesto a correr riesgos para preservarlos”, dijo el oficial israelí.

Según él, la colaboración entre Siria y la resistencia ha adquirido proporciones importantes. “El suministro a Hezbolá un armamento de calidad que sobrepasa las líneas rojas israelíes y la disposición siria a entrar en guerra al lado de Hezbolá si Israel desencadena una contra la organización libanesa formarán parte en adelante de la percepción de Assad”.

“Siria hará todo lo posible para ayudar a Hezbolá en la próxima guerra. El Ejército israelí prevé que una guerra con Hezbolá provocaría una respuesta siria en dos direcciones: disparos de misiles contra Israel, con una cabeza explosiva de una tonelada, y la activación de operaciones terroristas a lo largo de la frontera”, dijo.

Más armas y más experiencia

Asimismo, y contra todas las expectativas que auguraban un debilitamiento de Hezbolá debido a su implicación en Siria y, sobre todo, un desvío de su atención en relación a Israel, su principal enemigo, han resultado ser también falsas.

Y además, durante su implicación en Siria, Hezbolá no ha cesado de incrementar su arsenal militar.

“Hezbolá posee el octavo mayor arsenal de misiles del mundo”, dijo el oficial, que añadió que “las estimaciones de inteligencia indican que el movimiento libanés dispone ahora de más de 100.000 misiles, más precisos y de una capacidad destructiva más importante que antes, lo que quiere decir que debemos hacer frente a un Hezbolá que podría lanzar 3.000 misiles por día sobre Israel”.

Al mismo tiempo, los combatientes de Hezbolá han adquirido experiencia gracias a su participación en la lucha en Siria contra los insurgentes. Se trata de “una inestimable experiencia en el combate, que puede ser un importante activo en una guerra terrestre”, constató el oficial israelí.

Dos manos en lugar de una

Estas capacidades se refuerzan debido al hecho de que el movimiento libanés ya no trabaja solo sino mano a mano con los sirios.

En las últimas cuatro operaciones efectuadas en respuesta al raid israelí contra una posición de Hezbolá en la Bekaa, en las Granjas de Shebaa, territorio libanés ocupado por Israel, y en los Altos del Golán sirios, los israelíes han quedado convencidos de que los sirios actuaron en connivencia con los combatientes de Hezbolá.

“Es el fin del muro de seguridad que discurre a lo largo de la frontera con Siria del que se decía que era capaz de impedir las infiltraciones de grupos enemigos. Y no hemos todavía estudiado los resultados de los dos artefactos explosivos del 14 y el 18 de Marzo en el Golán y en las Granjas de Shebaa.”

“Refiriéndose a la operación del Golán, él dijo que ella fue ejecutada por profesionales. La calidad del artefacto explosivo y el hecho de que el grupo que lo colocó procediera de una zona controlada por Assad y el Hezbolá avalan el resultado de las investigaciones, según las cuales, el explosivo fue colocado por el régimen de Assad con la ayuda de Hezbolá”, señaló el diario Haaretz.

La revancha de la historia

¿La magia se ha vuelto contra el mago? Cuando Israel llevó a cabo su invasión del Líbano en 1982 para acabar con la resistencia palestina, dio lugar a la aparición de la resistencia libanesa, que fue la primera en expulsar a los israelíes de un territorio..

En nuestros días, Israel creía poder desembarazarse del eje de la resistencia apoyando el derrocamiento de Assad. Sin embargo, ha visto nacer bajo sus ojos la resistencia siria.