19-01-2020 12:33 PM Tiempo de Jerusalén

La mayor parte de la lucha en Siria podría terminar a finales de año

La mayor parte de la lucha en Siria podría terminar a finales de año

La toma de Homs por el Ejército sirio menos de un mes antes de las elecciones supone un paso de enorme importancia antes de las elecciones presidenciales sirias del 3 de Junio.

La toma de Homs por el Ejército sirio menos de un mes antes de las elecciones supone un paso de enorme importancia antes de las elecciones presidenciales sirias del 3 de Junio y ha situado en manos del Estado sirio una franja de terreno ininterrumpida que va desde la costa de Latakia hasta la frontera jordana, en la que viven más de 15 millones de personas. El número de frentes de combate se ha reducido ahora tras el fin de la campaña del Qalamún y la liberación de Homs. Básicamente, Alepo y la región de la Guta Oriental se convertirán en las principales zonas de lucha en los próximos meses.

Fuentes militares sirias afirman que un próximo objetivo será cercar a los militantes de Alepo y cortar sus comunicaciones con Turquía, que se ha convertido ahora en el único estado fronterizo con Siria que continúa ayudando incondicionalmente a los terroristas. Iraq coopera con Siria en la lucha contra el terrorismo y Jordania siente la amenaza de este último de manera creciente. Las fronteras del Líbano están ahora cerradas tras la campaña de Qalamún.

A esto hay que añadir gran número de hombres armados han abandonado los grupos armados en estos últimos meses por diversos motivos: la demoralización por las derrotas a manos del Ejército sirio, las luchas internas entre los grupos armados o la brutalidad mostrada por estos últimos. También existen noticias de que muchos yihadistas extranjeros están saliendo del país por idénticas razones.

En base a todo lo anterior, fuentes políticas sirias consideran que el final de este año significará también el fin de la mayor parte de los combates. Lo más probable es que a principios del próximo año queden restos de insurgencia en zonas próximas a Turquía y Jordania. Esto significará, sin embargo, que Siria ha ganado la batalla.

Desde el punto de vista político, el ejemplo de Homs viene a sumarse a otros 50 proyectos de reconciliación logrados en Damasco y otras provincias sirias y puede servir de modelo a muchos otros acuerdos en el futuro, especialmente en Alepo y la Guta Oriental. Estos procesos también tendrán una influencia a la hora de resolver la crisis mediante un diálogo político interno.

En base a estos acuerdos, los militantes cercados en diferentes partes tienen dos opciones: o rendirse y regularizar su estatus personal o la confrontación y, en este último caso, el resultado más probable será su muerte y la victoria del Ejército sirio. En el caso de Homs, muchos de los militantes escogieron partir para Rastan, en el norte de la provincia de Homs, donde sufrirán otro cerco en esta pequeña localidad, en una forma que ya ha sido practicada en numerosas ocasiones por el Ejército sirio en esta guerra.

Las próximas elecciones presidenciales serán también una muestra de la fortaleza del Estado sirio, abierto al diálogo pero firme en su postura de la defensa de la independencia y soberanía del país y de los principios que rigen su política interna y exterior. El papel del presidente Bashar al Assad como símbolo del Estado y la lucha contra el terrorismo se verá realzado también en esta etapa de reconstrucción que se abre.

Los grandes derrotados del conflicto serán aquellos países que han apoyado el terrorismo y han contribuido a expandir y fortalecer la nebulosa de Al Qaida. Entre ellos pueden estar algunos gobiernos occidentales que muestran ahora una tardía preocupación y buscan tomar medidas en relación al regreso de miles de ciudadanos radicalizados de sus países que han ido a Siria a luchar y han ganado experiencia de combate y numerosos contactos allí.