08-12-2016 12:07 AM Tiempo de Jerusalén

¿Dirigirán Soros o Strauss-Khan la economía ucraniana?

¿Dirigirán Soros o Strauss-Khan la economía ucraniana?

Ucrania, al borde de la bancarrota, podría pedir a George Soros o a Dominique Strauss-Khan que ocupen el puesto de director de su Banco Central.

Ucrania, al borde de la bancarrota, podría pedir a George Soros o a Dominique Strauss-Khan que ocupen el puesto de director de su Banco Central.

Muchos ucranianos no comprenden por qué tantos extranjeros están ocupando cargos relevantes en el país, incluyendo en el propio gobierno, mientras que la propaganda oficial sigue una línea de “glorificación nacionalista”. Muchos ucranianos ven en esta tendencia otro ejemplo más de la política suicida adoptada por las nuevas autoridades ucranianas que tomaron el poder tras el golpe de estado de febrero de 2014.

Cabe señalar que diversas estructuras financieras internacionales han advertido a Ucrania del riesgo de quiebra inminente. La principal causa de esta situación es la guerra que Ucrania lleva a cabo en la actualidad en el Donbass y que cuesta alrededor de 100 millones de grivnas por día. Otra causa fundamental es el corte de sus relaciones comerciales con Rusia, que era su principal socio. Esto produjo una huida masiva de capital.

La ciudad de Kiev fue incapaz de cumplir con sus obligaciones de pago en octubre por un total de 1.125 millones de grivnas, y el consejo municipal se vio forzado a reestructurar su deuda interna. La agencia Moody afirma que existe un riesgo de que el país haga frente a una suspensión de pagos. Ucrania debe unos 28.000 millones de dólares a sus principales acreedores, el FMI y la UE, y la ayuda exterior no es suficiente para cubrir este déficit. Esto sin hablar de la necesidad de sufragar los gastos cotidianos del país.

Y los indicadores no son buenos. La deuda pública ha alcanzado el 60% del PIB, la moneda nacional ha perdido la mitad de su valor desde principios de año, los precios han aumentado en más del 20% como media y las reservas extranjeras han caído hasta los 8.000 millones de dólares, lo cual, según Moody, sólo permiten pagar las importaciones durante un mes. El PIB se reducirá en un 7,5% en 2014, según las previsiones.

El FMI estima que Ucrania necesita una ayuda urgente en las próximas semanas de entre 15 y 20.000 millones de dólares sólo para estabilizar la caída de la economía.

Mientras tanto, según el periódico australiano Contra-Magazin, la vía política escogida por Porochenkio es la de convertir a Ucrania en un estado vasallo a EEUU, lo que explica la llegada masiva de extranjeros a Ucrania para desempeñar puestos clave en la dirección del país.

Y como el Banco Central es una institución clave para el curso político del país, Porochenko ha pensado para dirigirlo a George Soros o en Dominique Strauss-Khan, según la agencia de prensa APA de Azerbaiyán, que cita al Canal 112 de la televisión ucraniana.

Strauss-Khan fue director gerente del FMI, pero terminó su carrera después de ser acusado de violencia sexual por una antigua empleada de un hotel. Su arresto impidió que participara en la campaña presidencial francesa en la que François Hollande fue elegido presidente. La agencia señala que otros tres posibles candidatos, que fueron representantes de la Reserva Federal de EEUU, han sido también barajados para ocupar el cargo de director del Banco Central.

Según KyivPost, el hombre de negocios norteamericano George Soros, de 84 años, de origen húngaro y emigrado a Nueva York en 1956, financió con 82.000 dólares al nuevo gobierno ucraniano. Soros financió asimismo las actividades de disidentes en el antiguo bloque soviético antes de las revoluciones de 1989, en especial en Polonia y la República Checa.

Él contribuyó este año a derrocar al gobierno ucraniano con vistas a crear una “democracia pro-occidental” como ya hiciera antes en 2004 durante el período que dio lugar a la llamada “revolución naranja”.