El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, ha advertido en contra del flujo creciente de combatientes extranjeros que están infiltrándose en Siria procedentes de África del Norte y Europa.
El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, ha advertido en contra del “flujo creciente de combatientes extranjeros que están infiltrándose en Siria procedentes de África del Norte y Europa”.
“Desde el inicio de la crisis, nosotros advertimos en contra de la internacionalización del conflicto. Sin embargo, el flujo de combatientes extranjeros, aquellos que vienen de Libia, el Norte de África, Oriente Medio, Europa y otras regiones, se ha estado incrementando.”
Con respecto al despliegue de los combatientes de Hezbolá en Siria, Lavrov dijo que “esto se produce con el fin de proteger los santuarios shiíes allí y Hezbolá no oculta este hecho”.
Lavrov dijo que “el secretario de Hezbolá, Sayyed Hassan Nasralá, anunció públicamente el despliegue de sus combatientes en Siria para proteger a los shiíes, los alawíes y los santuarios shiíes, que han quedado expuestos a los militantes y hacen frente a la amenaza de su destrucción”
Lavrov también mencionó el creciente flujo de armas a los militantes a pesar del hecho de que tal suministro es ilegal según la ley internacional. Lavrov consideró que “el levantamiento del embargo de la UE a los grupos armados en Siria supone un obstáculo de cara a la Conferencia de Ginebra-2”.
Por otro lado, Lavrov dijo que los esfuerzos de algunos países para aprobar una resolución contra Siria en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU representa otro golpe a la Conferencia de Ginebra-2. “Rusia está atónita por tales esfuerzos llevados a cabo por EEUU, Qatar y Turquía”, añadió Lavrov.