27-02-2024 02:57 AM Tiempo de Jerusalén

¿Es la estupidez de Netanyahu el principal enemigo de Israel?

¿Es la estupidez de Netanyahu el principal enemigo de Israel?

El secretario de Estado criticó abiertamente la postura de Netanyahu sobre Irán afirmando que el acuerdo provisional de 2013 había llevado a la congelación de aspectos clave del programa de Irán.

No hay duda de que Netanyahu se siente en casi todas partes como en casa. No sólo desafía al presidente Barack Obama al reiterar su intención de visitar Washington sin el visto bueno de la Casa Blanca para hablar ante el Congreso, sino que también viajó a Francia para participar en una manifestación el pasado 11 de enero, tras el atentado de París contra la revista Charlie Hebdo, a pesar de las corteses reticencias del Elíseo. Allí protagonizó incidentes bochornosos como su acción de abrirse paso a codazos hasta la primera fila, su intento de acaparar el protagonismo y el incidente provocado por uno de sus guardaespaldas que empujó al primer ministro Manuel Valls.

Por su parte, los responsables de la Administración Obama y varios congresistas han señalado que no acudirán al discurso de Netanyahu. Este último espera que su discurso en el Congreso sirva para reforzar la oposición en EEUU a un potencial acuerdo nuclear con Irán, que es hoy uno de los principales objetivos de la política exterior de Obama. Los dos ya ni siquiera tratan de ocultar el odio que sienten el uno hacia el otro.

En un reciente testimonio en el Congreso, el secretario de Estado, John Kerry, criticó abiertamente la postura de Netanyahu sobre Irán afirmando que el acuerdo provisional de 2013, al que el primer ministro israelí también se opuso, había llevado a la congelación de aspectos clave del programa de Irán. “Él puede tener un juicio que no es correcto aquí”, señaló.

En otra entrevista, la secretaria de seguridad nacional, Susan Rice, dijo que el discurso de Netanyahu había “inyectado un grado de politización interna en relación a la relación bilateral” y que esto era “destructivo para el tejido” de la misma.

Estos comentarios, junto con los de otros responsables de la Administración norteamericana, dejan claro que el gobierno de Obama no tiene planes para enmascarar su frustración e irritación por la visita de Netanyahu.

Esta situación no parecen haber disminuido la arrogancia del primer ministro israelí, que ha rechazado una invitación a reunirse con un grupo de senadores demócratas durante su viaje a Washington. La invitación había sido cursada por los influyentes senadores Richard Durbin y Dianne Feinstein.

Su próxima intervención ante el Congreso de EEUU ha levantado ampollas también en las filas de muchos judíos norteamericanos. “Los judíos estadounidenses llaman a los no judíos a unirse a sus filas a fin de expresar su oposición a Netanyahu”, manifestó el rabino estadounidense Michael Lerner. Ellos han publicado incluso un anuncio pagado contra el discurso de Netanyahu en el periódico New York Times.

En este sentido, la oportuna revelación de un cable del Mossad, en el que se revela que el servicio de inteligencia israelí no cree que Irán tenga un programa nuclear con fines militares, ha supuesto un duro golpe para Netanyahu, ya que demuestra que él mintió en su discurso ante la ONU de septiembre de 2012 cuando mostró el famoso dibujo de una “bomba” de dibujos animados para explicar que Irán “trabajaba incesantemente para dotarse de armas nucleares”. Este documento del Mossad fue escrito un mes después del discurso de Netanyahu en la ONU por lo que no cabe duda de que este último era plenamente consciente de sus conclusiones.

Muchos analistas israelíes y norteamericanos señalan ahora que el discurso de Netanyahu puede tener efectos muy dañinos para las relaciones bilaterales en un momento en el que existe una clara reducción del apoyo a Israel entre la opinión pública norteamericana.

A pesar de la labor de los grandes medios, más o menos controlados por el capital sionista, esta tendencia se manifiesta claramente. Entre los demócratas, por ejemplo, el apoyo a Israel se ha reducido desde el 74% de 2014 al 60% de 2015, según el sitio israelí I24. Entre los negros y los hispanos hay un rechazo mayoritario hacia Israel y hacia la figura de su primer ministro.

Para Frank Luntz, un profesor norteamericano especializado en la imagen de Israel, los daños causados por la disputa entre Obama y Netanyahu tendrán un fuerte impacto en la visión de los norteamericanos hacia Israel a largo plazo. Él señala que un tercio de los estudiantes en los campus tiene en la actualidad una visión negativa de Israel y cree que esto tendrá un impacto sobre la opinión de la próxima generación de dirigentes estadounidenses en relación a Israel.