27-02-2024 01:09 PM Tiempo de Jerusalén

El revés electoral de Erdogan beneficia a los pueblos de OM

El revés electoral de Erdogan beneficia a los pueblos de OM

El primer revés electoral del partido AKP en las elecciones generales turcas del pasado domingo ha mostrado el hartazgo de la sociedad turca hacia el modelo autoritario de Erdogan.

El primer revés electoral del partido AKP en las elecciones generales turcas del pasado domingo ha mostrado el hartazgo de la sociedad turca hacia el modelo autoritario de Erdogan y significa también el fracaso del proyecto de este último de cambiar la Constitución y crear un sistema presidencialista a su medida y, más allá, recrear un nuevo “imperio otomano” a costa de los vecinos de Turquía.

Este resultado puede tener una influencia positiva en varios dossiers en la región, en especial lo que respecta al tema sirio ya que la oposición turca, que ahora tiene mayoría en el Parlamento, ha venido condenando el apoyo de Erdogan al terrorismo en Siria y otros países árabes y le acusa de llevar a Turquía al borde de la guerra.

El líder del Partido de Acción Nacionalista (MHP), Devlet Bahçeli, manifestó su alegría tras conocerse el resultado de los comicios: “Éste es el principio del fin para el AKP”. Él acusó poco antes de las elecciones a Erdogan y su gobierno de ser “socios en la guerra contra Siria” por medio de “la cooperación y la colaboración con organizaciones terroristas”. Él pidió que los funcionarios turcos implicados en este complot sean procesados y condenados así como aquellos que se vean mezclados en casos de corrupción.

Por su parte, el presidente del CHP, Kemal Kiliçdaroglu, miembro de la minoría alevi, ha denunciado en múltiples ocasiones el envío de camiones turcos con armas y municiones a los terroristas. Él manifestó hace pocos días su apoyo a la paz en Siria y al retorno de los dos millones de sirios que viven en el territorio turco. Kiliçdaroglu es uno de los mayores defensores del sistema laico en Turquía y es al mismo tiempo partidario del gobierno de Bashar al Assad, del gobierno de Iraq -país que visitó en 2013- y de las relaciones con la República Islámica de Irán.

El partido kurdo HDP, igualmente crítico con la postura de Erdgan hacia Siria, ha prometido no formar parte de un gobierno con el AKP. Esto deja al MHP como única opción aunque tampoco segura dadas las declaraciones hostiles de los líderes de este partido hacia el partido de Erdogan.

Una alianza de las fuerzas opositoras para tomar el poder es también posible, aunque la diferencia de los programas del MHP y el HDP en relación al tema kurdo hacen también esta posibilidad difícil. Además, es probable que si Ahmet Davutoglu, el hasta ahora primer ministro, no logra formar gobierno entonces Erdogan, que ha eliminado cualquier apariencia de neutralidad en su actuación como jefe de Estado, decida disolver el Parlamento sin encargar la posibilidad de formar gobierno al segundo partido, es decir al CHP.

Sin embargo, una disolución del Parlamento y nuevas elecciones no garantizan que el AKP obtenga un mejor resultado. Podría incluso ser peor dado que el golpe político que la imagen del partido ha recibido ha sido muy fuerte.

En el terreno internacional, el golpe electoral recibido por Erdogan ha sido, sin duda, celebrado no sólo por los países árabes que han sufrido las agresiones encubiertas o abiertas del régimen de Erdogan -como Siria, Iraq, Egipto, Libia o Túnez- sino también por EEUU, que es consciente de que algunas soluciones pacíficas buscadas para los conflictos de la región no serán posibles con un partido y un individuo al mando en Turquía que promueven abiertamente el terrorismo y el extremismo.

Varias recientes filtraciones, incluyendo un informe de Reuters, han puesto de manifiesto el envío de armas a los terroristas a Siria en camiones del servicio de inteligencia turco (MIT). Estos informes hablan sobre el transporte de “armas, municiones y partes de morteros y lanzagranadas” en dichos vehículos. Los gendarmes y fiscales que investigaron este tema han acabado siendo procesados por revelación de secretos de Estado. Este apoyo al terrorismo por parte de Turquía, que se viene a unir a otras actividades delictivas como el transporte y venta de petróleo sirio e iraquí obtenido por grupos terroristas como el EI en su territorio, ha sido uno de los principales detonantes del conflicto sirio y su prolongación.